- Evita exponer el mobiliario de madera directamente a la luz solar intensa para prevenir el deterioro y decoloración. Usa cortinas o persianas para filtrar los rayos del sol.
- Coloca posavasos o manteles individuales bajo las bebidas y platos calientes para evitar manchas y quemaduras en la superficie de la madera.
- No utilices productos de limpieza con base de alcohol, amoníaco o solventes fuertes, ya que pueden dañar el acabado y la apariencia de la madera.
- Limpia regularmente el polvo y la suciedad con un paño suave y seco. Evita el uso de productos de limpieza abrasivos que puedan dañar la madera.
- Evita derrames de líquidos sobre el mobiliario. Si ocurre un derrame, límpialo de inmediato con un paño seco y luego realiza una limpieza más profunda según sea necesario.
- Mantén el mobiliario de madera alejado de fuentes de calor como radiadores o estufas para evitar que la madera se seque y agriete.
- Evita arrastrar objetos pesados o afilados sobre la superficie de la madera, ya que podrían rayarla. Levanta los objetos en su lugar.
- Utiliza fieltros adhesivos en las patas de las sillas, mesas y otros muebles para evitar que se rayen o dañen los pisos y la superficie de la madera.
- Aplica regularmente productos de cuidado y acabado específicos para madera, como aceites o ceras, siguiendo las instrucciones del fabricante para mantener la madera nutrida y protegida.
- Evita apoyarte o sentarte en los brazos de las sillas o en los bordes de las mesas, ya que esto puede debilitar la estructura de la madera con el tiempo.